• Inicio /
  • Noticias /
  • Artículos /
  • Mejores prácticas para corregir la mala conducta de los hijos.
X

Existen varios métodos para corregir el comportamiento de los niños, que en ocasiones parecen funcionar, pero después parece que inician desde cero. Y es que mucho de estas reacciones dependerán del método utilizado, así como la edad y nivel de madurez de tu pequeño.

Lo importante es identificar por qué no está funcionado el método que usas, y que identifiques otro con mejor aceptación y cambios positivos en los niños. Aquí repasamos algunos:

El castigo físico: Este método era muy utilizado por las abuelas, donde la educación se formaba a través de la ley del temor y el dolor, más no del entendimiento, por lo cual podría no lograrse este cambio. Además, hoy se sabe que representa un abuso y violencia contra los niños.

El regaño constante: Los gritos y la amenaza es el método que muchos padres utilizan, sin embargo la intensidad de estos va subiendo y al principio genera temor entre los pequeños, pero posteriormente se vuelve una rutina, que para muchos niños se convierte en un problema de inseguridad y baja autoestima.

Órdenes y obediencia: Sembrar el miedo no tiene una justificación clara para ellos, y mucho menos un entendimiento de justicia, ya que todo se basa en órdenes sin opción a preguntar o a cuestionarse, lo cual podría generar niños sin iniciativa, baja autoestima y dependientes de los padres o de quien les imponga una figura autoritaria.

Es importante llevar a cabo un método, basado en el entendimiento para formar niños independientes y responsables de sus actos.

Primero deberás ponerte de acuerdo con tu pareja, y determinar:

  1. El comportamiento del niño que quieren cambiar, este deberá ser uno o máximo dos, ya que intentar todos a la vez sólo te estresará a ti y a tu pequeño.
  2. Escúchalo, obsérvalo y determina en qué ocasiones se presenta.
  3. Identifica la causa, ya que en ocasiones la reacción del niño podría no ser un berrinche, o una mala actitud, sino una consecuencia del miedo, un reflejo de tristeza, falta de atención, entre otras, que identificando la causa, podrían determinar y dar solución al problema de raíz.
  4. Las opciones que determinen para solucionarlo, deben basarse en el bienestar del pequeño.
  5. Qué conducta es la que deseas con este cambio, y cómo reforzarás positivamente este logro y no al contrario.
  6. Dentro del proceso y para lograr un cambio efectivo, necesitarás: paciencia, amor, inteligencia y comprensión.

Una vez determinado el problema, la causa y la solución, necesitarás realizar lo siguiente:

  1. Ten paciencia, porque este cambio podría tardar semanas.
  2. Recuerda mantener una postura y no ceder ante su llanto, caritas de angelito y súplicas. Deberá verte decidida, pero calmada y recordando el amor que le tienes.
  3. Corrígelo en ocasiones adecuadas, y no en época de fiestas, reuniones familiares, su cumpleaños, cercano a la llegada del hermanito, etc.
  4. Debes contar con el apoyo de todos los integrantes de tu familia, de esta forma reforzarán el cambio y el pequeño no tendrá forma de refugiarse en alguien que apoye la mala conducta.
  5. Pasado un tiempo, podrás ir soltando un poco para ver su reacción fuera de una postura rígida, y que se vaya convirtiendo en un hábito hasta irle prestando menos atención.
  6. Presta atención también a sus actos positivos, de esta forma él o ella sabrá que la atención de mamá o papá no está sólo en lo malo, sino también en lo bueno.
| Salir
X

Existen varios métodos para corregir el comportamiento de los niños, que en ocasiones parecen funcionar, pero después parece que inician desde cero. Y es que mucho de estas reacciones dependerán del método utilizado, así como la edad y nivel de madurez de tu pequeño.

Lo importante es identificar por qué no está funcionado el método que usas, y que identifiques otro con mejor aceptación y cambios positivos en los niños. Aquí repasamos algunos:

El castigo físico: Este método era muy utilizado por las abuelas, donde la educación se formaba a través de la ley del temor y el dolor, más no del entendimiento, por lo cual podría no lograrse este cambio. Además, hoy se sabe que representa un abuso y violencia contra los niños.

El regaño constante: Los gritos y la amenaza es el método que muchos padres utilizan, sin embargo la intensidad de estos va subiendo y al principio genera temor entre los pequeños, pero posteriormente se vuelve una rutina, que para muchos niños se convierte en un problema de inseguridad y baja autoestima.

Órdenes y obediencia: Sembrar el miedo no tiene una justificación clara para ellos, y mucho menos un entendimiento de justicia, ya que todo se basa en órdenes sin opción a preguntar o a cuestionarse, lo cual podría generar niños sin iniciativa, baja autoestima y dependientes de los padres o de quien les imponga una figura autoritaria.

Es importante llevar a cabo un método, basado en el entendimiento para formar niños independientes y responsables de sus actos.

Primero deberás ponerte de acuerdo con tu pareja, y determinar:

  1. El comportamiento del niño que quieren cambiar, este deberá ser uno o máximo dos, ya que intentar todos a la vez sólo te estresará a ti y a tu pequeño.
  2. Escúchalo, obsérvalo y determina en qué ocasiones se presenta.
  3. Identifica la causa, ya que en ocasiones la reacción del niño podría no ser un berrinche, o una mala actitud, sino una consecuencia del miedo, un reflejo de tristeza, falta de atención, entre otras, que identificando la causa, podrían determinar y dar solución al problema de raíz.
  4. Las opciones que determinen para solucionarlo, deben basarse en el bienestar del pequeño.
  5. Qué conducta es la que deseas con este cambio, y cómo reforzarás positivamente este logro y no al contrario.
  6. Dentro del proceso y para lograr un cambio efectivo, necesitarás: paciencia, amor, inteligencia y comprensión.

Una vez determinado el problema, la causa y la solución, necesitarás realizar lo siguiente:

  1. Ten paciencia, porque este cambio podría tardar semanas.
  2. Recuerda mantener una postura y no ceder ante su llanto, caritas de angelito y súplicas. Deberá verte decidida, pero calmada y recordando el amor que le tienes.
  3. Corrígelo en ocasiones adecuadas, y no en época de fiestas, reuniones familiares, su cumpleaños, cercano a la llegada del hermanito, etc.
  4. Debes contar con el apoyo de todos los integrantes de tu familia, de esta forma reforzarán el cambio y el pequeño no tendrá forma de refugiarse en alguien que apoye la mala conducta.
  5. Pasado un tiempo, podrás ir soltando un poco para ver su reacción fuera de una postura rígida, y que se vaya convirtiendo en un hábito hasta irle prestando menos atención.
  6. Presta atención también a sus actos positivos, de esta forma él o ella sabrá que la atención de mamá o papá no está sólo en lo malo, sino también en lo bueno.