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Peso y talla

Cada mes, el incremento de peso será aproximadamente de 700 a 900 gramos y su estatura aumentará entre 2.5 y 4 cm de pies a cabeza. La circunferencia de la cabeza también se incrementará alrededor de 1.25 cm al mes. Obviamente, todos estos números son sólo un promedio. Quizá tu bebé sea de constitución grande y los números aumenten o, por el contrario, si es de constitución fina, las cifras serán más bajas. Tu pediatra puede proporcionarte unas gráficas que presentan las curvas de medición de talla y peso del bebé. Mientras tu hijo se ajuste a los rangos de estas referencias de crecimiento y desarrollo, no tendrás de qué preocuparte.

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Fontanelas

A los dos meses, las fontanelas del bebé, también conocidas comúnmente como “molleras”, deben estar todavía abiertas y sentirse blandas al tacto. No es sino hasta el cuarto mes, cuando la fontanela de la parte posterior de la cabeza debe haberse cerrado en su totalidad. 

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Aspecto general del bebé

Hacia el segundo mes, la mayoría de los bebés lucen regordetes y rozagantes. Han permanecido durmiendo y comiendo la mayor parte de su tiempo, de ahí que el cuerpo no haga prácticamente otra cosa que no sea engordar. Sin embargo, a partir del momento en que un bebé empieza a ser más activo, a mover más sus brazos y piernas, sus músculos se desarrollarán y la grasa empezará a disminuir. Igualmente sus huesos crecerán, y poco a poco tu bebé irá adquiriendo un aspecto más alargado.

Además, podrás pensar que la cabeza de tu bebé está desproporcionada con relación al resto de su cuerpo, pero lo que sucede es que la cabeza crece con mayor rapidez que el resto del cuerpo. Al cabo de unos meses verás todo en la proporción justa.

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Habilidades psicomotrices

Al iniciar este periodo, muchos de los movimientos que verás en tu bebé seguirán siendo reflejos. Sin embargo, esos reflejos empezarán a desaparecer durante el segundo o tercer mes de vida. Tal vez parezca que el bebé está mucho más pasivo, pero lo cierto es que sus movimientos serán ahora intencionales, y ello implica un avance en su desarrollo.

Principales habilidades:

  • Hacia el segundo mes, los bebés empezarán a estirarse y a abandonar esa posición arqueada que tenían al nacer. Cada vez sus piernas irán adquiriendo más fuerza y posiblemente, para finales del tercer mes, tu bebé ya sea capaz de darse la vuelta estando boca abajo, para quedar en posición boca arriba.
  • Para finales de los tres meses, podrá levantar la cabeza y el pecho cuando está acostado boca abajo.
  • El reflejo de la marcha natural entre los bebés recién nacidos, desaparece hacia la sexta semana de vida, pero a partir del tercer o cuarto mes, tu bebé podrá estirar y doblar sus piernas cuando lo desee.
  • En un principio, las manitas del bebé permanecerán gran parte del tiempo cerradas, pero poco a poco esas manitas se moverán con más dominio y propósito. Alrededor del tercer mes, las manos de tu hijo permanecerán medio abiertas la mayor parte del tiempo y te darás cuenta de cómo las abre y las cierra cuidadosamente.
  • Será capaz de alcanzar objetos colgantes con precisión y rapidez, ayudándose no sólo con ambas manos, sino con todo el cuerpo.
  • Alrededor del cuarto y sexto mes, verás cómo tu bebé se vuelve un ser más sociable, observa y escucha la mayor parte del tiempo a la gente que lo rodea. Se dará cuenta de que los demás lo tranquilizan y lo entretienen, juegan con él y lo alimentan. Cuando esto suceda, te llenará de satisfacción ver cómo el bebé responde a tus estímulos.

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Posibles problemas de salud

Infecciones del oído

Por lo general, las infecciones del oído suelen aparecer en bebés mayores. Sin embargo, en ocasiones, sorprenden también a los lactantes de menos de tres meses, pues a esta edad tienen muy corto el conducto que conecta la cavidad nasal con el oído medio. Por consiguiente, es frecuente que los virus que provocan los resfriados pasen de la nariz a la parte media del oído.

Si existe infección de oído, el bebé se mostrará sumamente irritado, especialmente durante la noche. Probablemente también se jale la oreja o se la golpee con las manos. Si la infección avanza, provocará fiebre. Contacta al médico lo más pronto posible; de haber infección, seguramente el pediatra te recetará algún antibiótico.

Salpullidos (granitos y manchas en la piel)

El área del pañal está expuesta a humedad, poca ventilación y organismos infecciosos de la orina y las heces, de modo que es blanco fácil para muchas enfermedades. Quizá el salpullido persista durante algún tiempo mientras el bebé use pañal, pero lo más común es que desaparezca definitivamente alrededor de los siete o nueve meses, cuando la alimentación es ya más variada. Te recomendamos la línea de pañales Kleen Bebé Suavelastic® para evitar que la humedad entre en contacto con la piel de tu bebé.

El mejor remedio para el salpullido es, desde luego, la prevención, pero como ello no siempre es posible, hay que cuidar que el área del pañal esté lo más limpia y seca que se pueda. Utiliza jabones suaves en el área del salpullido y recurre a la aplicación de ungüentos y pomadas especiales para aliviar las molestias.

Diarrea

Una infección viral en el intestino puede ser la causante de la diarrea. En caso de estar dando pecho a tu hijo, lo más probable es que tu pediatra te recomiende seguir haciéndolo. Si le estás dando fórmula, quizá el pediatra te sugiera alimentar al bebé únicamente con agua, sueros o con una solución que contenga electrolitos y azúcar mientras dure la diarrea. Al introducir nuevamente la leche, posiblemente el médico te recomiende utilizar alguna diferente durante los primeros días, tal vez de soya o sin lactosa, de manera que pueda ser digerida sin problemas.

Eccema o dermatitis atópica

Es una erupción que puede presentarse en cualquier momento después del primer mes. Se caracteriza por la presencia de zonas resecas en la piel, escamosas y con frecuencia rojas en la cara, los codos y la parte posterior de las rodillas. Estas placas provocan mucha comezón, por lo que el bebé suele irritarse mucho. No le pongas nada antes de haber hablado con tu pediatra. Seguramente él podrá darte el tratamiento adecuado para tu bebé.

Infecciones de las vías respiratorias altas

Por lo general, los bebés contraen infecciones respiratorias leves, que no pasan de tos, goteo nasal y, quizá, un leve aumento de temperatura. Más que nada, la molestia viene por el hecho de que el bebé, al no poderse sonar y tener la nariz tapada, presentará dificultad para comer y para dormir con tranquilidad. Un humidificador de vapor frío y un aspirador nasal pueden ser útiles en estos casos.

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Le están saliendo los dientes: ¿qué debo hacer?

Aproximadamente a los tres meses de edad inicia el proceso de dentición, lo que puede generar momentos difíciles debido a las molestias que provocan. Por ello te compartimos algunos consejos para ayudar a que tu pequeño supere esta etapa de la mejor manera.

  1. Antes de que salgan los primeros dientes, los bebés empiezan a babear mucho y a morder cosas, por lo que puedes darle mordederas de plástico o un trapito húmedo y limpio que previamente pongas en el refrigerador por 20 minutos para que calme la comezón que siente en sus encías.
  2. En ocasiones por el exceso de baba que produce tu bebé puede irritarse los labios, la barbilla y sus cachetes, para prevenirlo ponle un babero, limpia y humecta estas áreas para evitar que se lastimen con la acidez que se produce por la saliva.
  3.  Es probable que sus encías estén hinchadas o sensibles, sin embargo es importante que nunca le pongas alcohol o remedios caseros en ellas, ya que esto podría provocarle una alergia.
  4. Si tu bebé presenta diarrea o fiebre, debes consultar a tu médico quien será el indicado para recetarle algún medicamento que disminuya estos síntomas.

Recuerda que cada bebé es diferente y el periodo de dentición puede ser muy variado, así que no te preocupes si a tu pequeño no le han salido aún los primeros dientes. Lo mejor es siempre consultarlo con tu pediatra, quien conoce mejor a tu bebé y su desarrollo.

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¿Cómo ayudarle a dejar la mamila y el chupón?

En el primer año de vida tanto la mamila como el chupón contribuyen a que tu bebé se sienta más seguro y calme su angustia cuando tú no estás cerca de él,  ello se debe a que el reflejo de succión, se asocia con el seno materno.  Sin embrago el uso prolongado tanto de la mamila como del chupón no es recomendable después de los dos años de edad, debido a que pueden modificar la forma correcta de los dientes, además entre más tardes en retirarlos será más difícil hacerlo después, debido a que se convierten en una costumbre que los bebés usan para poder dormirse o calmarse.

A continuación te compartimos algunos consejos para ayudarlo a dejar la mamila y el chupón:

  1. Una vez que ha cumplido el año de edad, dale un vaso entrenador que sustituya las tomas y el chupón durante el día y sólo por las noches permítele usar estos últimos.
  2. Para ir quitando las tomas nocturnas de leche, dale la mamila con agua natural, de esta manera ya no le parecerá tan interesante pedir su mamila.
  3. Recuérdale con frecuencia que ya es grande y que por eso necesita usar un vaso apropiado para su edad.
  4. En el caso del chupón, puedes comprarle un muñeco de peluche, y decirle que éste lo cuidará y por lo tanto no necesita de el chupón.

 Aplaude sus avances y trata de ser comprensiva, recuerda que con amor y paciencia lo logrará.

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Cada cuánto debe comer y dormir tu bebé

Dos de las acciones más importantes para el crecimiento y desarrollo del bebé durante su primer año, suelen ser la alimentación y el sueño, es por eso que te compartimos esta guía que te muestra la frecuencia y horarios por edad que debería tener un bebé en general. 

Edad

Alimentación

(veces por día)

Sueño total (Hrs.)

Siestas durante el “Día”

(Hrs. acumuladas)

Siestas durante la “Noche”

(Hrs. acumuladas)

1 mes

6 a 8

16

8

8

3 meses

5 a 6

15

3 siestas (5 hrs.)

10

6 meses

4 a 5

14.25

2 siestas (3.25 hrs.)

11

9 meses

 

 

3 a 4

14

2 siestas (3 hrs.)

11

12 meses

13.45

2 siestas (2.30 hrs.)

11.25

18 meses

13.30

1 siesta (2.25 hrs.)

11.25

2 años

13

1 siesta (2 hrs.)

11

3 años

12

1 siesta (1 hr.)

10.30

Recuerda que cada bebé es diferente, por lo que si llegaras a tener alguna duda porque tu pequeño presentara rangos diferentes, siempre lo mejor es consultarlo con tu pediatra para identificar si es normal o es una señal de alarma.

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