• Inicio /
  • Bebé sitio /
  • Desarrollo /
  • 1 a 2 años
| Salir
<

Crecimiento

Al concluir el primer año, la tasa de crecimiento de tu bebé irá a la baja, por lo que su peso y estatura deberán seguir aumentando de manera paulatina, pero no tan rápido como en los primeros meses de vida. Durante el segundo año, probablemente no ganará más de 2.5 kilogramos en todo el periodo. Por lo tanto, cuando tu bebé cumpla los dos años puede medir entre 86 y 88 cm y puede llegar a pesar entre 12 y 13 kilos.

El crecimiento de su cráneo también disminuye durante el segundo año. Un detalle que te puede resultar interesante, es que al concluir los dos años de edad, el perímetro craneal de tu bebé ya representa 90% del tamaño adulto que tendrá en total.

Si bien los cambios en peso y en estatura quizá no sean tan significativos, al concluir el segundo año de vida de tu bebé te será difícil recordar como era un año antes, ya que la grasa que había acumulado el primer año irá desapareciendo, a la vez que sus músculos y huesos se irán fortaleciendo cada vez más. Las piernas se irán alargando, su caminar se volverá más seguro con los pies apuntando hacia adelante y ya no hacia afuera, y las facciones de su rostro se definirán bastante más que los contornos suaves y redondeados que tenía el primer año.

Un buen consejo es que midas a tu bebé cada seis meses con alguna pared de tu casa. Ponlo de pie, sin zapatos, bien derechito y coloca una marca en la pared. Con esto podrás notar un avance personal del crecimiento de tu bebé. No te preocupes si pasa por algunos meses de crecimiento lento combinados con otros de estirones, pero si notas varios meses consecutivos en que pareciera no estar creciendo, consulta a su pediatra.

*

Habilidades psicomotrices

Tu bebé ya cumplió su primer año, y cada día es toda una experiencia con retos por vencer.

  • A partir de los 18 meses, tu bebé puede empezar a demostrar una clara tendencia a ser diestro o zurdo, aunque esto no es indispensable como parte de su desarrollo.
  • La imitación representa una parte esencial del aprendizaje de tu bebé. Muy pronto comenzará a imitarte en el uso del peine, del teléfono y cómo hablas.
  • Otra habilidad, es el decir palabras aisladas entre los quince y los dieciocho meses, para pasar al uso de un lenguaje más complejo, como el uso de frases simples de dos o tres palabras hiladas.
  • Ya puede identificar por su nombre a personas conocidas, objetos y ciertas partes del cuerpo, y puede empezar a repetir las palabras que oye en las conversaciones y que le llamen la atención.
  • El segundo año de tu bebé es un año de descubrimientos y aprendizaje. Un bebé de esta edad aún no tiene bien definidos los conceptos de bien y mal, y su afán de independencia está muy arraigado. 

*

Posibles problemas de salud

En este periodo si tu bebé se siente mal por alguna infección, lo más probable es que se encuentre irritable, exija mucha atención y se aburra fácilmente. No te desesperes, ya que por lo general es común que los bebés de esta edad pasen por diversas enfermedades hasta antes de cumplir los 5 años, pues su organismo aún no cuenta con los anticuerpos y defensas necesarios para enfrentar.

Vómito

Muchos de los bebés vomitan cuando se encuentran enfermos, aunque sea de gripe, lo cual no es más que un síntoma de defensa de su cuerpecito. El vómito rara vez es síntoma de una enfermedad grave, pero si el vómito se convierte en algo frecuente o persistente, es aconsejable que de inmediato lleves a tu bebé con su pediatra, ya que, al igual que la diarrea, puede conducir a una deshidratación.

Fiebre

Si tu bebé presentara fiebre, no le des ningún medicamento que contenga ácido acetilsalicílico para bajársela, ya que puede ocasionar una enfermedad muy grave llamada síndrome de Reye. En su lugar, consulta con su pediatra qué medicamento puede ser el más adecuado para el padecimiento.

*

Qué hago, mi bebé me dice a todo que NO

Alrededor del año y medio de edad los bebés aprenden a decir “NO”, y eso seguramente puede preocuparte, lo cual es perfectamente normal, en primer lugar porque es de las primeras palabras que escuchan y la repites con mucha frecuencia: “no toques”, “no grites”, “no te comas eso”, “no te metas eso a la boca”, por tanto el niño pasa por una etapa que dura hasta los tres o cuatro años, en la que constantemente te dirá NO,  también coincide que se está conformando su personalidad y estará probando que puede tener el control sobre lo que quiere y lo que no.

A continuación te compartimos algunos consejos para mejorar esta etapa del NO.

  1. Usa menos el NO, lo cual no quiere decir que debes permitirle hacer lo que quiera, es cambiar la forma en la que lo expresas, en lugar de decir: “no grites”, puedes decirle: “vamos a hablar más bajito” o “vamos a guardar silencio”.
  2. En lugar de preguntarle de forma directa, dale opciones para evitar que sólo conteste “sí” o “no”. Por ejemplo, en lugar de decir: “quieres ponerte estos zapatos”, pregúntale: “quieres los zapatos azules o los negros”.
  3. No te enojes ni te rías cuando diga que NO a todo, simplemente ignóralo y continúa como si nada hubiera pasado.
  4. Permite que en algunas ocasiones decida que NO quiere hacer algo, para que sienta que tiene la oportunidad de decidir, eso le ayudará a reforzar su independencia.
  5. Hay cosas que no son negociables, como meter las manos en la taza del baño, por lo que en lugar de sólo decir NO, es preferible darle una explicación breve como: “esa agua está sucia”. 

Recuerda siempre que los bebés imitan lo que ven y tú eres su mejor ejemplo, así que empieza por evitar el decirle NO a tu hijo en todo.

*

10 Tips para dejar el biberón

  1. Menciónale que ya es un niño grande y que ya podría usar vasito en lugar de biberón que es para un bebecito.
  2. A partir del año de edad es un buen momento para cambiar el biberón por un vasito entrenador, e ir junto con tu pequeño a comprarlo será una buena motivación para que decida probarlo o hasta cambiarlo.
  3. Este proceso del cambio podría ser paulatino, empezando a sustituir algunas tomas con el vaso entrenador durante el día, como para tomar agua, jugo o la leche de la tarde.
  4. Ofrécele un biberón sin dibujos y poco agradable, para que el vasito sea más llamativo por los colores, dibujos y/o formas.
  5. Haz que el biberón suene menos atractivo, utilizando bebidas que no le gusten tanto y por el contrario podrías ofrecerle el vaso con una de su mayor agrado.
  6. Cada que prefiera el vaso, celébralo, mencionando que ya es un niño grande.
  7. Si identificas que el biberón lo utiliza como un artículo de compañía o seguridad, busca cambiarlo por un juguete o distraerlo con un abrazo y palabras que refuercen que es un “Niño Grande”.
  8. Espera unos meses a que tu hijo se acostumbre al uso del vaso, posteriormente podrás hacerlo definitivo.
  9. Cuando consuma menos de la mitad de sus bebidas en el biberón puede ser momento para eliminarlo por completo.
  10. Esconde o deshazte de todos los biberones, y menciónale que ya no los encuentras pero que tienes sus vasitos.

*
>