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Si bien muchos de los impulsos y reacciones que puede tener aún no son controlados, tu bebé alrededor de los dos años de edad puede empezar a establecer un grado de madurez con respecto a su comportamiento y las personas que lo rodean, para probar sus límites y los tuyos.

Algunos padres optan por reprender a sus hijos al momento que estos hacen una rabieta o gritan cuando no deben, principalmente en lugares públicos, y otros prefieren dialogar ante estas reacciones. Lo más importante es aplicar la medida correctiva en el preciso momento en que se desarrolla la actividad. Un buen consejo es utilizar una breve “ley del hielo” con algunas travesuras o mala conducta, ya que si nunca obtiene una reacción tuya con determinada conducta, muy probablemente la abandonará pronto. Tú debes conocer el temperamento de tu bebé y saber qué método te conviene usar para que entre en razón.

Algo que es oportuno señalar es que, si bien es necesario optar por medidas correctivas al momento en que se presenta alguna eventualidad no grata, es más importante que sepas reconocer y premiar una buena conducta. Siempre es más fácil poner tu atención en las malas conductas por las que pase tu pequeño, y sentirte tranquila cuando se porta bien, pero hacerle saber que apruebas su buen comportamiento es mucho más eficaz que los regaños y las reprimendas, y de paso le estarás enseñando una lección muy útil: ser agradable funciona mejor que ser desobediente. Y para ello, la mejor recompensa que le puedes dar a tu bebé es tu tiempo, tu cariño y atención. 

 

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Consejos para evitar que se rocen los bebés

Uno de los problemas más frecuentes en los bebés es el de las molestas rozaduras, por ello te compartimos algunos consejos que te serán de gran utilidad para prevenir que tu bebé se roce:

  1. Revisa su pañal constantemente, para evitar que esté sucio y lastime la piel de tu bebé a causa del contacto con la orina.
  2. Limpia a tu bebé con toallitas húmedas suaves y delicadas.
  3. Deja que el área del pañal se seque perfectamente antes de poner un pañal limpio.
  4. Usa en cada cambio de pañal alguna pomada o ungüento contra rozaduras que mantenga la humedad aislada de la piel del bebé.
  5. Evita el consumo de alimentos irritantes que hagan sus desechos más ácidos, lo que incrementa las rozaduras.
  6. Elige el tamaño correcto de pañal, pues un pañal demasiado justo puede contribuir al aumento de las rozaduras.
  7. Usa pañales KleenBebé Suavelastic Max, que cuentan con el mejor sistema súper absorbente, que asegura una mayor sequedad por más tiempo.

Recuerda que el mejor pañal para tu bebé es el que lo deja limpio y seco por más tiempo, por eso tu mejor opción es sin duda KleenBebé Suavelastic Max.

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¿Qué debo llevar en mi pañalera?

Todas las mamás primerizas salimos de casa con una pañalera extremadamente llena, pues pensamos que podríamos necesitar TODO lo que el bebé tiene en casa. Aquí te compartimos una lista de los artículos indispensables para llevar en la pañalera y evitar que cargues en exceso:      

  1. Dependiendo del tiempo que estarás fuera de casa la recomendación es llevar entre 3 y 5 pañales KleenBebé Suavelastic Max.
  2. Toallitas húmedas y gel desinfectante.
  3. Pomada contra rozaduras.
  4. Babero y un cambio de ropa acorde al clima.
  5. Si toma fórmula, llevar la cantidad suficiente de ésta en contenedores pequeños en los que puedes colocar la cantidad exacta para cada toma.
  6. Agua potable y mamilas (el número depende de la cantidad de tomas que podrías necesitar).
  7. Una cobijita (te puede servir también para taparte al amamantar al bebé).
  8. Si ya come papillas, llevar uno o dos frascos de éstas.
  9. Un juguete pequeño (el que más le guste a tu pequeño).
  10. Bolsas desechables para meter los pañales sucios.

Recuerda que todas estas recomendaciones pueden variar, dependiendo de cuánto tiempo estarás fuera de casa, por lo que en ocasiones deberás llevar todo por duplicado, pues ya lo dice el refrán: mujer prevenida vale por dos.

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Rutina del sueño

En los niños las rutinas representan un método muy benéfico para toda la familia, esto debido a que el niño identificará los momentos que son para comer, jugar o dormir, haciendo el día más sencillo para todos.

A pesar de que el sueño de los  bebés al inicio suele ser muy irregular, a partir de la semana 6 u 8 ya podrías ir estableciendo una rutina, fijando algunas actividades repetitivas, las cuales ayudarán a que tu hijo empiece a identificar que se acerca la hora de dormir.

A continuación te damos las siguientes sugerencias:

  1. Déjalo jugar un poco, lo cual le ayudará a descargar parte de su energía acumulada durante el día.
  2. Un baño suele relajarlos y tranquilizarlos, además de ser un momento único con papá y mamá.
  3. Hora de cenar. Procura brindarle alimentos ligeros que puedan procesar fácilmente, ya que al dormir requieren de menos energía.
  4. Lavarse los dientes, representa un hábito de higiene muy importante, pues así reducen el riesgo de generar caries a temprana edad.
  5. Contar historias o cantar una canción, son actividades que compiten un poco con el baño, ya que además de estimular su lenguaje, suele ser un momento muy gratificante para estar con mamá y papá antes de dormir.

Finalmente llegó la hora de dormir, que si bien los primeros días puede que te lleven más tiempo, pasando 2 semanas, la hora del sueño será una actividad muy sencilla.

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Cuándo meter a tu bebé a la escuelita

En México la edad oficial para que los niños entren a la escuela son los 3 años, iniciando por el grado preescolar en escuelas de gobierno. Previo a esta edad la decisión de meter al pequeño a una guardería o escuelita debe ser individual.

Si están indecisos de ingresar a sus hijos antes de esta edad, a continuación te damos una guía de los factores que deberías analizar para tomar una mejor decisión.

  • Ambos padres trabajan y no tienen una persona de su total confianza que les cuide a su bebé. En este caso, no tienen muchas opciones, aunque la mejor decisión sin duda es buscar una guardería o escuelita, donde los niños tendrán el cuidado y estimulación adecuada.
  • Si tienes tiempo para jugar y estimular a tu bebé en casa, esta oportunidad de convivir con tu pequeño es muy valiosa para ambos, ya que establecen una relación muy estrecha y a la vez fomentas su aprendizaje. Sin embargo si identificas que llega el momento en que tu bebé se aburre y/o le llama la atención estar con otros niños, entonces la escuelita suele ser una buena opción.
  • Una vez que decides ingresar a tu hijo a la escuela, elige aquella que tenga ideas o pensamientos similares a los tuyos. Evalúa la preparación de los maestros, la limpieza e instalaciones del lugar, la seguridad, número de alumnos por salón y de ser posible, pide referencias de la escuela a otros padres de familia.

Tu bebé es lo más valioso y aunque este desprendimiento suele ser para los padres un momento un poco complicado, no te preocupes sólo es un periodo de adaptación al que pronto se acostumbrarán ambos.

 

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Disciplina con amor

Los niños son un molde que desde pequeños vamos formando, donde la participación de los padres como sus maestros será fundamental para sembrar en ellos conocimientos, habilidades, así como responsabilidades y obligaciones que los formarán para su edad adulta.

La disciplina se puede implementar desde que nacen, la cual se irá modificando de acuerdo a la edad y nivel de comprensión de tu pequeño. El objetivo será enseñarlos a vivir en comunidad, donde el respeto, honestidad, sencillez etc. serán pieza clave en su desarrollo.

La disciplina con amor radica en la enseñanza con la razón y el amor, más no con las amenazas, gritos o golpes. Los niños entienden e identifican de forma natural lo que es bueno y malo, y si bien habrá cosas que desconozcan, es entonces que como padre estaremos ahí para explicarles por qué sí o por que no, pero siempre bajo un lenguaje entendido para ellos.

El incorporar esta nueva forma de educar tampoco significa ser permisibles o explicarles todo con puntos y comas, es enfocarse en los hechos, ser breve y firme o congruente con lo que se haya explicado, ya que si como padre actúas diferente o no cumples lo que acordaste, para tus hijos el mensaje es contradictorio y en las siguientes ocasiones podrás ser ignorado.

Recuerda que tus hijos aprenden del ejemplo, la palabra y las acciones pueden ser tu herramienta más fuerte para educarlos.

La salud de tu pequeño es lo más importante, por lo que cualquier problema en el desarrollo o estado de salud de tu bebé, lo mejor será consultarlo con el pediatra, ellos sabrán cómo actuar y aquello que es mejor para tu bebé.

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Cómo enseñarlo a compartir

Al año de edad los bebés empiezan a identificar el sentido de posesión, el cual les permite disfrutar de un juguete, de mamá, de un alimento, etc., es cuando entonces su deseo por obtenerlo se vuelve su objetivo primordial.

Enseñarlos a compartir es una tarea que estarás fomentando por varios años, ya que se van enfrentando a diferentes situaciones y con niños nuevos, que les cuesta trabajo manejar y entender por qué deben prestarlo.

¿Qué hacer?

  • Enséñale lo divertido que resulta compartir. Podrá intercambiar juguetes o hacer del juego algo más divertido al estar con más niños jugando.
  • Utiliza el refuerzo positivo en lugar del castigo, ya que el objetivo es que él descubra los beneficios de hacerlo y que posteriormente lo haga con gusto, en lugar de ser una respuesta obligada.
  • Enséñale a resolver el problema. Una solución sería esperar turnos, confirmarle que el juguete efectivamente es suyo y que no lo está regalando, sólo lo prestará un momento y a cambio él podría pedirle prestado otro.
  • Identificar sus objetos preferidos y preguntarle cuáles de sus juguetes quisiera prestar y cuales no, de esta forma él también tiene derecho a cuidar su juguete favorito, pero también dando oportunidad a prestar el resto.
  • Predicar con el ejemplo. Recuerda que nuestro hijos son el reflejo de nuestros actos, y día a día les enseñamos como convivir y relacionarte con el mundo que nos rodea, por lo que si quieres enseñarle a compartir, haz que esta labor sea parte de tu vida diaria.

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¿Cómo evitar los berrinches?

Alrededor de los 18 a 24 meses de edad, los bebés empiezan a caminar y ganar mayor independencia, pues identifican que ya no son una extensión de mamá y que pueden empezar a tomar decisiones. Sin embargo desconocen el peligro o las reglas sociales, ya que su objetivo simplemente es obtener aquello que les gusta o llama su atención.

Para los padres es una labor muy difícil educarlos y hacerles entender por qué no pueden obtener siempre aquello que desean, puesto que aún en estos pequeños es difícil comprenderlo, sin embargo aquí te damos estos consejos que por generaciones a muchos padres les han funcionado.

  1. No siempre un berrinche puede deberse al deseo de algo en específico, también puede ser el reflejo de algún malestar o enojo, lo cual te recomendaríamos evaluar primero. Ya sea que tenga hambre, no ha dormido bien, está enfermo, está molesto por algún cambio de casa, escuela, por el nacimiento del hermanito(a) o celos de algún amigo o primo. En estos casos, intenta dar solución al problema inicial y ve si con esto es suficiente para tranquilizarlo.
  2. Intenta que tu bebé diga lo que siente, ayudándole con algunas palabras que representen su sentimiento, ejemplo “Estas muy enojado(a) ¿verdad?”, así sentirá que lo escuchas y lo comprendes, aunque eso no signifique que se hará lo que él o ella quiere.
  3. Identifica actividades o juegos que sean adecuados para la edad y destreza de tu hijo, de esta forma evitas momentos de estrés o desesperación.
  4. El abuso de la palabra “NO” puede fomentar cierto enojo o frustración en los niños, por lo que te recomendamos elegir otras formas para marcar los límites, ej. Si comes muchos dulces te puede doler tu pancita; Usar el cuchillo es muy peligroso porque te puede cortar.
  5. Existen momentos que no sabes qué decirle, y distraerlo con otra actividad o mostrarle algo nuevo puede ser la solución.

 

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La llegada de un hermanito, ¿cómo manejarlo?

Ser el primero en la familia representa tener toda la atención de mamá y papá,  y es lógico que el saber de la llegada de un hermanito, en ocasiones puede provocar en los niños enojo, coraje, celos o tristeza.

Poco a poco se irá adaptando a este cambio, sin embargo puedes apoyarlo a que este proceso sea más fácil.

  • Entre más pronto vayas platicando de este tema con tu hij@, puede ayudar a que se vaya haciendo más a la idea y así el día de su llegada lo acepte fácilmente.
  • Para iniciar la platica, podrías ayudarte de libros con dibujos de los bebés y el embarazo, ver las fotos de tu pequeño cuando estaba recién nacido, o visitando amistades donde tengan más de dos niñ@s pequeños.
  • Déjalo que participe en algunas actividades del embarazo, como las visitas al médico, el arreglo del cuarto, la elección del nombre, entre otras.
  • Háblale de lo divertido que será tener un hermano(a) y lo feliz que lo hará cuando empiecen a jugar juntos.
  • Previo a su nacimiento, menciónale que su hermanit@ le traerá un regalo, el cual representa su amor y un especial lazo de hermanos.

Una vez que nazca el hermanit@, es importante no descuidar la atención hacia tu hijo mayor, ya que él o ella pueden sentirse desplazados y lo que buscamos es que se sienta integrado y feliz por la llegada del nuevo bebé.

 

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Abuelos al rescate: cuidan y apapachan.

El regreso al trabajo o algunas ocupaciones  te pueden llevar a buscar el apoyo de alguien que cuide de tu pequeño, pero entre las opciones una de las mejores son los abuelos, pues sabemos que los cuidarán como lo hicieron en su momento por nosotros, con mucho amor, paciencia y bajo los mismos valores y educación.

En la mayoría de los casos, esta oportunidad de cuidar a sus nietos es muy gratificante y de gran responsabilidad, sin embargo su papel de abuelos los llevan en ocasiones a ser más liberales y cariñosos con sus nietos que como lo fueron con sus hijos.

Los nietos aprenden a identificar las libertades que alcanzan con los abuelos o con sus padres, y utilizan esta habilidad para conseguir lo que quieren, poniendo en una situación muy complicada de manejar a los padres, por lo que a continuación te damos algunos consejos que podrían ayudarte en este proceso.

  1. Platica con tus papás para ponerse de acuerdo en cuál será la mejor forma de educar al niñ@ sin afectar a ninguno de los involucrados, finalmente hay que notar que los abuelos resultan un apoyo y tener una buena relación con ellos siempre será lo mejor.
  2. Debes identificar qué reglas deseas mantener con tu hij@ que tus padres deberán apoyarte, y cuáles podrías ser más flexible y dejarlas al juicio de ellos.
  3. Si decidieran que habrá unas reglas en casa y otras con los abuelos, lo importante será respetarse mutuamente, y hacérselo entender a el/la niñ@ para que identifique y comprenda cómo puede comportarse en uno u otro lugar.

Finalmente el objetivo más importante es que tu niñ@ crezca feliz y en un ambiente sano, por lo que la comunicación y el respeto entre los padres y los abuelos será fundamental para lograr una buena relación y que se refleje en el crecimiento y estado de ánimo de tu pequeñ@.

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Consejos para cambiar a tu bebé de la cuna a su cama

No existe una edad exacta para cambiar al bebé de la cuna a su cama, pero una buena manera de empezar es cuando han dejado el pañal, pues seguramente necesitarán bajarse con facilidad de la cama si tienen ganas de ir al baño por la noche o muy temprano al despertar. Considerando este punto de partida la edad promedio va de los dos a los tres años y medio aproximadamente.

Cuando tu bebé ya se cuelga de los barandales de la cuna o incluso se los brinca, es por que seguramente ya está listo para irse a su cama, para hacerlo de la manera más fácil te compartimos algunos consejos:

  • Coloca la camita en el mismo sitio donde estaba su cuna y de preferencia pegada a una pared.
  • Dale confianza, diciéndole que ya está grande, que tendrá una cama muy cómoda y que ya no es de bebé.
  • Compra una cama segura, sin esquinas o cabeceras peligrosas.
  • Cómprale un edredón de algún personaje que le guste y ponle su cobijita o su muñeco de peluche consentido.
  • Pon una colchoneta o algunas almohadas alrededor de la cama para evitar que se lastime en caso de que se caiga si llega a rodar mientras duerme.
  • Si te hace sentir más segura coloca el monitor de sonidos para escucharlo.
  • Transmítele seguridad, los niños perciben cuando los papás tienen miedo y eso los atemoriza y los hace sentir inseguros.

Confía en que tu bebé es lo suficientemente capaz de dormir en su cama y que con tu apoyo, lo logrará.

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¿Tu bebé se despierta en la noche? Posibles causas y soluciones

Cuando los bebés están recién nacidos es normal que despierten aproximadamente cada tres horas para comer y cambiar su pañal, entre los cuatro y los seis meses empezará a dormir por tiempos más prolongados de entre 5 y 8 horas promedio por noche, mientras que entre los siete meses y el primer año de vida, se espera que ya pueda dormir de 9a 12 horas corridas y continuar con este hábito por varios años.

Tomando en cuenta estas etapas, te compartiremos las posibles causas por las que tu bebé podría no dormir adecuadamente.

Recién nacido (0 a 3 meses)

Causa: Su pañal está mojado o sucio.

Solución: Revisa y cambia su pañal cada que se levante para comer.

Causa: Cólicos estomacales.

Solución: Sácale el aire después de cada toma de leche.

Causa: Reflujo (vomita mucha leche después de cada toma y llora mucho).

Solución: Llévalo al pediatra para que confirme el reflujo y te recete algo para mejorarlo.

Causa: Tiene frío

Solución: Ponle una pijama calientita, un gorrito y algunas cobijitas de algodón, evita las corrientes de aire.

Bebés de 4 meses en adelante

Causa: Extraña a sus papás

Solución: No lo cargues cuando se despierte, sólo háblale y dale palmaditas con la mano para tranquilizarlo. Si lo sacas de la cuna, aprenderá a hacerlo todas las noches y cada vez llorará más hasta lograr que lo lleves a tu cama.

Causa: Duerme mucho en el día

Solución: Evita que tenga siestas de más de 4 horas en el día o por la tarde cuando está cercana la hora en la que lo acuestas por la noche.

Causa: Tiene hambre

Solución: Dale de comer cereales con la última toma de leche. Después de los 6 meses de edad no le des tomas de leche por la madrugada, de lo contrario se despertará siempre para pedirla.

Causa: Se duerme en diferentes horarios y eso le modifica el sueño

Solución: Crea una rutina del baño, la cena y la hora de ir a la cama, para que el bebé se acostumbre a esos horarios y no esté inquieto antes de dormir.

Recuerda que para que tu bebé duerma bien debe sentirse seguro, calientito y cómodo, revisa siempre que tenga todo lo necesario para dormir tranquilo.

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¿Cómo ayudarle a dejar la mamila y el chupón?

En el primer año de vida tanto la mamila como el chupón contribuyen a que tu bebé se sienta más seguro y calme su angustia cuando tú no estás cerca de él,  ello se debe a que el reflejo de succión, se asocia con el seno materno.  Sin embrago el uso prolongado tanto de la mamila como del chupón no es recomendable después de los dos años de edad, debido a que pueden modificar la forma correcta de los dientes, además entre más tardes en retirarlos será más difícil hacerlo después, debido a que se convierten en una costumbre que los bebés usan para poder dormirse o calmarse.

A continuación te compartimos algunos consejos para ayudarlo a dejar la mamila y el chupón:

  1. Una vez que ha cumplido el año de edad, dale un vaso entrenador que sustituya las tomas y el chupón durante el día y sólo por las noches permítele usar estos últimos.
  2. Para ir quitando las tomas nocturnas de leche, dale la mamila con agua natural, de esta manera ya no le parecerá tan interesante pedir su mamila.
  3. Recuérdale con frecuencia que ya es grande y que por eso necesita usar un vaso apropiado para su edad.
  4. En el caso del chupón, puedes comprarle un muñeco de peluche, y decirle que éste lo cuidará y por lo tanto no necesita de el chupón.

Aplaude sus avances y trata de ser comprensiva, recuerda que con amor y paciencia lo logrará.

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Cómo enseñarle a dejar el pañal para dormir.

Quitar el pañal siempre resulta una actividad un poco agobiante, principalmente para los padres, donde su preocupación en ocasiones está en manejar su paciencia y tener que estar cambiando ropa, sábanas o limpiando los rastros de pipí o popo cada 15 minutos.

  1. El primer paso para ayudar a tu pequeñín a dar este salto será que tú como papá te relajes, que le brindes a él la seguridad para entender que si le ganó fue un accidente y que poco a poco identificará la sensación para avisarte cuando lo necesite. De lo contrario se estresan y no pueden procesarlo fácilmente.
  2. Una vez que logró dejar el pañal por el día, deberás monitorear su pañal durante la noche para identificar si al día siguiente amaneció muy mojado o casi seco. Si durante una semana su pañal amanece seco, esto es una señal de que está preparado para dejarlo por la noche.
  3. Antes de ir a dormir, te recomendamos que establezcan como una rutina, ir al baño para que descargue su vejiga, de esta forma las posibilidades de tener accidentes por la noche serán menores.
  4. Cada que logre despertar seco, festéjalo y reconoce su logro, esto lo motivará y le brindará mayor seguridad. De no lograrlo no lo regañes o culpes,  es normal que se le escape al estar en un sueño muy profundo.

 

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Los “si y no” para controlar los berrinches

            SI

  • Pedirle que respire y te diga tranquilamente lo que siente. Así será más fácil entenderlo y ver si su enojo o molestia tiene alguna solución.
  • Habla con tu hijo y hazle entender de forma breve, tranquila y firme que esa no es la forma de resolver su molestia. Plantéale una propuesta para controlar su enojo.
  • Si no obtienes buena respuesta, dale unos minutos para que continúe con su berrinche, y espera a qué él o ella se tranquilice solit@.
  • En ocasiones es mejor no darle tanta importancia, ya que esto en ocasiones lo único que provoca es que  sientan que es una forma de llamar tu atención o conseguir lo que quieren.
  • Si después de hablar o de no prestarle atención continúa así, evalúa si su malestar tiene algún fondo diferente y en ese caso es buena opción buscar ayuda de algún especialista para que los ayude a manejarlo de  mejor manera e  identificar el trasfondo de esta situación.

            NO

  • No puedes simplemente ignorar su berrinche, a veces necesitas ceder e intentar escucharlo y tranquilizarlo. No siempre una sola posición ayuda a solucionar el problema, es importante ser flexibles de vez en cuando.
  • No permitas que dentro de su berrinche te pegue o te insulte, ya que de permitirlo él o ella seguirán intentándolo en otras ocasiones . Indícale que eso no es correcto y no se lo vas a permitir. Tiene derecho a hablar y a demostrar su molestia pero no con golpes ni agresiones.
  • Por solucionar el berrinche no le des obsequios o premios que lo tranquilizarán, esto confunde y abre la puerta a que lo vuelva a hacer una y otra vez.
  • Si el padre ha tomado una decisión de cómo responder al berrinche, no lo enfrentes en ese momento o frente al niñ@, esto l@ confundirá e incitará a repetirlo. No grites, le pegues o actúes de forma impulsiva ante él o ella , esto sería actuar igual que él o ella al  saber cómo controlar tus emociones. Recuerda que para poder enseñar, hay que ser el mejor ejemplo.

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Cómo controlar el uso de la tecnología de tus niñ@s.

Es un hecho que la tecnología es parte de nuestra vida diaria, ya que hablamos por celular, vemos programas, películas o videojuegos en la  televisión, contestamos correos, vemos fotos o chateamos por internet y todo esto a través de medios electrónicos.

Pero también existe un mundo social o de diversión en espacios abiertos, donde el salir a jugar, ejercitarse, platicar, compartir y experimentar lo que pasa en el ambiente tiene una magia inigualable.

Ambos mundos no deben estar peleados, pues de los dos medios los hijos aprenden y desarrollan habilidades que le servirán en el futuro, sin embargo es cierto que debe existir un equilibrio y asignar un tiempo para cada cosa.

Determina horarios específicos para cada actividad iniciando por la higiene, comida, escuela, juego, lectura, ejercicio y ver tele o usar medios electrónicos, siendo este último al que le pudieran asignar de 20 a 60 minutos dependiendo la edad, y siendo una actividad en la que los padres también participen, evaluando si son programas o juegos apropiados para su edad y estar presentes para explicarles o compartir ese momento de aprendizaje y distracción.

Los niños actúan por impulsos, por lo que los padres son quienes deberán trazar el camino a seguir con su ejemplo y con las reglas que impongan en casa. Tu labor será fundamental para crear hábitos y costumbres sanos.

 

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Cómo contestarle a los niñ@s ante preguntas incómodas.

Los niñ@s entre los dos y cuatro años quieren aprender todo sobre su mundo, y más cuando sus palabras u oraciones van tomando más sentido, descubren que preguntar es otra forma de conocer todo aquello que les rodea. Sin embargo para los padres representa un gran reto encontrar la mejor respuesta posible para el entendimiento del niñ@ o simplemente la paciencia para estar contestando a todas sus preguntas.

Para saber cómo responder aquí te damos estos breves consejos:

  1. Primero entiende perfectamente lo que quiere saber tu hijo, para entonces saber qué responder, no más ni menos.
  2. Para entender mejor su pregunta, podrías contestar con otras preguntas como, ¿Qué quieres decir exactamente?, ¿Dónde lo viste o lo escuchaste?, ¿Qué quieres que te explique?, ¿Qué crees tú?, etc.
  3. A esta edad recuerda que mantenemos su atención poco tiempo, por lo que las respuestas deben ser muy cortas y precisas.
  4. A veces sólo desea atención, por lo que responde viéndolo a los ojos para que sepa que le estás prestando atención.
  5. En caso de que estés ocupada y no deje de preguntar, deberás pedirle tranquilamente que necesitas que te de unos minutos y posteriormente contestarás su pregunta.
  6. Si no sabes la respuesta, también será válido decir que no lo sabes y que te de tiempo para averiguarlo, así no contestarás con una respuesta equivocada y también aprenderán a que hay cosas que probablemente no sabes pero que puedes investigar.

       

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Cuándo están listos los bebés para dormir solos.

Alrededor de los 4 meses de edad los niños están preparados para dormir solos, ya que su periodo de sueño y vigilia es más constante y es cuando podrían iniciar a establecer una rutina del sueño.

Aquí te damos estos consejos para iniciar con este proceso:

  1. Establezcan una rutina previo a dormir como: evitar la actividad física después de las 6 de la tarde, posteriormente puedes bañarlo, darle un masaje relajante, cenar, leer un cuento en su cuarto, y antes de dormir recordarle cuanto lo amas intentando brindarle la seguridad para que duerma solito.
  2. Si al dejarlo solo llora o te pide los brazos, regresa, abrázalo, pero no lo cargues o lleves a tu cuarto, él o ella deberá sentir todo tu amor pero no tu debilidad para llevarlo contigo, ya que esto sería una comunicación equivocada.
  3. Es probable que este proceso te lleve una semana, de tener que ir a consolarlo, salir y regresar hasta que después de varias veces le gane el sueño y se quede dormido. Es un poco cansado para todos, pero después de este tiempo tu bebé entenderá el proceso, sabrá que no aceptarás llevarlo a tu recámara, que no pasa nada y entonces decidirá mejor dormir.

Suerte, y si tu bebé está cerca de los cuatro meses, no dudes en cambiarlo a su cuna, así podrías evitar complicaciones cuando sea más grande.

 

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Mejores prácticas para corregir la mala conducta de los hijos.

Existen varios métodos para corregir el comportamiento de los niños, que en ocasiones parecen funcionar, pero después parece que inician desde cero. Y es que mucho de estas reacciones dependerán del método utilizado, así como la edad y nivel de madurez de tu pequeño.

Lo importante es identificar por qué no está funcionado el método que usas, y que identifiques otro con mejor aceptación y cambios positivos en los niños. Aquí repasamos algunos:

El castigo físico: Este método era muy utilizado por las abuelas, donde la educación se formaba a través de la ley del temor y el dolor, más no del entendimiento, por lo cual podría no lograrse este cambio. Además, hoy se sabe que representa un abuso y violencia contra los niños.

El regaño constante: Los gritos y la amenaza es el método que muchos padres utilizan, sin embargo la intensidad de estos va subiendo y al principio genera temor entre los pequeños, pero posteriormente se vuelve una rutina, que para muchos niños se convierte en un problema de inseguridad y baja autoestima.

Órdenes y obediencia: Sembrar el miedo no tiene una justificación clara para ellos, y mucho menos un entendimiento de justicia, ya que todo se basa en órdenes sin opción a preguntar o a cuestionarse, lo cual podría generar niños sin iniciativa, baja autoestima y dependientes de los padres o de quien les imponga una figura autoritaria.

Es importante llevar a cabo un método, basado en el entendimiento para formar niños independientes y responsables de sus actos.

Primero deberás ponerte de acuerdo con tu pareja, y determinar:

  1. El comportamiento del niño que quieren cambiar, este deberá ser uno o máximo dos, ya que intentar todos a la vez sólo te estresará a ti y a tu pequeño.
  2. Escúchalo, obsérvalo y determina en qué ocasiones se presenta.
  3. Identifica la causa, ya que en ocasiones la reacción del niño podría no ser un berrinche, o una mala actitud, sino una consecuencia del miedo, un reflejo de tristeza, falta de atención, entre otras, que identificando la causa, podrían determinar y dar solución al problema de raíz.
  4. Las opciones que determinen para solucionarlo, deben basarse en el bienestar del pequeño.
  5. Qué conducta es la que deseas con este cambio, y cómo reforzarás positivamente este logro y no al contrario.
  6. Dentro del proceso y para lograr un cambio efectivo, necesitarás: paciencia, amor, inteligencia y comprensión.

Una vez determinado el problema, la causa y la solución, necesitarás realizar lo siguiente:

  1. Ten paciencia, porque este cambio podría tardar semanas.
  2. Recuerda mantener una postura y no ceder ante su llanto, caritas de angelito y súplicas. Deberá verte decidida, pero calmada y recordando el amor que le tienes.
  3. Corrígelo en ocasiones adecuadas, y no en época de fiestas, reuniones familiares, su cumpleaños, cercano a la llegada del hermanito, etc.
  4. Debes contar con el apoyo de todos los integrantes de tu familia, de esta forma reforzarán el cambio y el pequeño no tendrá forma de refugiarse en alguien que apoye la mala conducta.
  5. Pasado un tiempo, podrás ir soltando un poco para ver su reacción fuera de una postura rígida, y que se vaya convirtiendo en un hábito hasta irle prestando menos atención.
  6. Presta atención también a sus actos positivos, de esta forma él o ella sabrá que la atención de mamá o papá no está sólo en lo malo, sino también en lo bueno.

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